Nuestra historia

Un barrio con alma

Misterbianco nace de una historia familiar, de raíces profundas y de la convicción de que un barrio debe ser mucho más que un conjunto de lotes.

Agatina Finocchiaro — Sicilia. El origen de nuestro nombre y de nuestros valores.
Agatina Finocchiaro — Sicilia. El origen de nuestro nombre y de nuestros valores.

El origen del nombre

Cómo nació Misterbianco

Hay lugares que nacen de un plano.

Y hay lugares que nacen de una historia.

Misterbianco es mucho más que un barrio. Es un homenaje, un legado y una forma de mantener viva una parte de nuestra familia.

Su nombre tiene origen en Misterbianco, un pequeño pueblo de Sicilia, Italia, donde nació mi bisabuela materna, Agatina Finocchiaro. Una mujer de valores firmes, de trabajo, de familia y de un amor inmenso por los suyos.

Entre todos esos afectos, había uno muy especial: el profundo cariño que sentía por mi padre. Un vínculo que dejó huellas imborrables y que trascendió generaciones.

Cuando llegó el momento de darle identidad a este proyecto, entendimos que no podía ser un nombre elegido al azar. Debía representar nuestras raíces, nuestra historia y aquello que nos inspira cada día.

Así nació Misterbianco.

Un barrio pensado para construir mucho más que casas. Un lugar donde las familias puedan crear recuerdos, compartir momentos, crecer y proyectar su futuro, tal como lo hicieron quienes nos precedieron.

Cada calle, cada árbol plantado, cada obra realizada y cada nuevo vecino que llega forman parte de una historia que sigue escribiéndose día a día.

Porque creemos que los mejores lugares para vivir son aquellos que tienen alma.

Y el alma de Misterbianco está hecha de amor, esfuerzo, familia y sueños.

Elegís pertenecer.

— La familia de Misterbianco

Visión

Ser el barrio residencial referente del sur de Maipú, reconocido por su integración con la naturaleza, su crecimiento ordenado y sustentable, y por una comunidad donde las familias encuentran calidad de vida, tranquilidad y sentido de pertenencia.

Aspiramos a que, en las próximas décadas, Misterbianco sea identificado no solo por sus servicios e infraestructura, sino por los valores que le dieron origen: el amor por la familia, el respeto por el entorno y la construcción de vínculos duraderos entre vecinos.

Misión

Desarrollar y administrar un barrio residencial que combine urbanización, naturaleza y comunidad, generando espacios seguros y armónicos para que las familias puedan vivir, crecer y disfrutar de cada etapa de sus vidas.

Trabajamos cada día con una mirada de largo plazo, gestionando el barrio como si fuera nuestro propio hogar, porque quienes lo impulsan siguen presentes, comprometidos y cerca de cada decisión.

A 20 años

La visión a 20 años

Imaginamos calles arboladas donde los niños juegan con libertad y seguridad.

Imaginamos familias caminando por los senderos del barrio mientras disfrutan de la vista de la Cordillera de los Andes y de los atardeceres característicos de Mendoza.

Imaginamos vecinos que se conocen por su nombre, que comparten espacios comunes y que encuentran en Misterbianco mucho más que una propiedad.

Imaginamos una plaza llena de vida, un Club House que fomente los encuentros y un entorno donde la naturaleza siga siendo protagonista.

Y, sobre todo, imaginamos que cada persona que visite Misterbianco perciba algo que no siempre puede explicarse con palabras: que este barrio fue pensado y construido con amor, compromiso y conciencia por una familia que decidió dejar un legado para las próximas generaciones.

Misterbianco no busca ser el barrio más grande. Busca ser el lugar donde más familias quieran construir su historia.

Elegí pertenecer

Cuando elegís Misterbianco, no solo elegís un lugar para vivir. Te invitamos a ser parte de esta historia.

Quiero mi lote